Chiriquí / Coiba 3 de mayo de 2026 – Panamá continúa revelando sus secretos a la ciencia mundial. En el último año, investigadores han descubierto nuevas especies en los bosques nubosos del istmo, incluyendo la salamandra Oedipina berlini, un recordatorio de que Panamá sigue siendo uno de los lugares biológicamente más ricos del planeta.
Instituciones como el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y la SENACYT han intensificado sus estudios en el Parque Nacional Coiba, descubriendo más de 66 especies endémicas y analizando cómo estos ecosistemas marinos pueden ayudarnos a combatir el cambio climático global. La cooperación internacional también ha crecido; recientemente, Francia y Panamá reforzaron su alianza científica para proteger el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical.
Este auge científico está impulsando un nuevo modelo de turismo sostenible, donde los visitantes no solo buscan playas, sino experiencias de conexión profunda con la naturaleza, conociendo de primera mano los esfuerzos de regeneración y conservación de un país que ha decidido que su mayor riqueza no es el oro, sino su biodiversidad.
